En el mundo financiero es común asociar la deuda con problemas y estrés. Sin embargo, no todas las deudas son idénticas ni tienen el mismo impacto en tu salud económica.
La verdadera pregunta es si esa obligación de pago crea valor o lo destruye en tu patrimonio futuro.
Por qué endeudarme no siempre es negativo
La deuda es, en esencia, dinero prestado que debes devolver con intereses. Aunque históricamente se percibe como algo negativo, existen pasivos que, bien utilizados, permiten adelantar consumo o inversión y generar beneficios posteriores.
La clave está en distinguir entre préstamos que son expansivos y aquellos que resultan destructivos para tus finanzas.
Características de la deuda buena
La literatura financiera señala varios ejes para identificar una deuda que aporta valor:
- Destino claro hacia activos: financia proyectos o bienes que generan ingresos futuros o se aprecian con el tiempo.
- Rentabilidad superior al costo: el rendimiento esperado debe superar al costo total del crédito.
- Sostenibilidad en el presupuesto: la cuota debe ser manejable y no comprometer el ahorro.
- Impacto favorable en historial: pagos puntuales mejoran el puntaje crediticio.
- Tasas y plazos acordes: condiciones transparentes y plazos relacionados con la vida útil del activo.
Para considerar una deuda buena, el retorno financiero debe ser mayor que la TAE y cualquier prima de riesgo. Además, la relación cuota/ingreso suele recomendarse por debajo del 30–35 % de tus ingresos.
- Hipoteca para vivienda que se revaloriza o se alquila.
- Préstamo educativo para estudios con alta empleabilidad.
- Crédito para emprender o ampliar un negocio.
- Financiamiento de maquinaria o vehículo de trabajo.
- Inversión inmobiliaria orientada al alquiler con margen de ganancia.
Pagar puntualmente este tipo de obligaciones no solo refuerza tu solvencia, sino que te coloca en una posición sólida para futuros proyectos.
Características de la deuda mala
Por el contrario, algunas deudas solo generan un efecto inmediato de consumo y afectan negativamente tu presupuesto.
- Destino a pasivos: financian bienes que se deprecian rápido o gastos no esenciales.
- No generan retorno ni ahorro relevante, solo un disfrute presente.
- Tasas elevadas y condiciones poco transparentes, como en tarjetas de crédito o préstamos rápidos.
- Pagos mínimos prolongan la deuda y aumentan los intereses.
- Incrementan el estrés financiero y empeoran el historial crediticio.
En niveles extremos, este tipo de endeudamiento puede conducir a atrasos, sobreendeudamiento e impagos, afectando tu capacidad de ahorro y tu reputación ante instituciones financieras.
Criterios prácticos para diferenciar deuda buena y mala
Antes de solicitar un crédito o una tarjeta, evalúa estas preguntas clave:
1. ¿Para qué destino se utiliza el dinero? Si financias un activo productivo o formativo, es probable que sea una deuda buena; si es para consumo inmediato, tiende a ser mala.
2. ¿El beneficio esperado supera al costo total? Que el ingreso adicional o el ahorro cubran la TAE + prima de riesgo es esencial.
3. ¿La cuota es manejable? Mantén la relación cuota/ingreso por debajo del 30–35 %; superar el 40 % indica alto riesgo.
4. ¿Mejora o deteriora tu flujo de caja? Una deuda buena puede incrementar tu flujo neto; la mala solo genera salidas de dinero sin retorno.
Consejos accionables para gestionar tus deudas
Una vez identificada la naturaleza de cada crédito, sigue estos pasos para optimizar tu situación:
Planifica tu presupuesto detallando ingresos y egresos, asigna un porcentaje fijo al pago de deudas antes de gastos variables.
Negocia condiciones con tu entidad: busca tasas más bajas, comisiones reducidas o plazos más largos que se ajusten a tu flujo de caja.
Prioriza el pago de deudas con intereses más altos para reducir el costo total.
Crea un fondo de emergencia equivalente a 3–6 meses de gastos para evitar financiamientos de consumo en caso de imprevistos.
Revisa tu historial crediticio al menos una vez al año y corrige cualquier anomalía que pueda afectar tu puntaje.
Conclusión
Entender la diferencia entre las deudas buenas y las deudas malas te permite tomar decisiones informadas y evitar cargas financieras innecesarias.
Antes de comprometerte con un crédito, evalúa su propósito, costo y sostenibilidad. Así podrás utilizar la deuda como una herramienta poderosa para construir tu patrimonio y alcanzar tus metas financieras.
Referencias
- https://www.comfama.com/finanzas/educacion-financiera/deudas-buenas-y-malas/
- https://www.equifax.com/personal/education/espanol/articles/-/learn/comprendiendo-las-diferencias-entre-deuda-buena-vs-deuda-mala/
- https://banreservas.com/articulos/deuda-buena-vs-mala-como-diferenciar-y-decidir-bien/
- https://segurosypensionesparatodos.fundacionmapfre.org/blog/deuda-buena-deuda-mala-diferencia/
- https://www.wtwco.com/es-es/insights/2022/03/diferencias-entre-deuda-buena-y-mala
- https://javilinares.com/deuda-buena-vs-deuda-mala/
- https://amafore.org/infobits/comprendiendo-la-deuda-buena-vs-mala/
- https://www.esan.edu.pe/conexion-esan/hay-deudas-malas-y-deudas-buenas
- https://www.santanderconsumer.es/simplefinance/blog/economia-personal/salud-financiera/post/deuda-buena-vs-deuda-mala-aprende-sus-diferencias
- https://www.bbva.com/es/mx/salud-financiera/deudas-buenas-o-deudas-malas-relevantes-en-una-estrategia-financiera/







